Blancot comenzó su carrera como ventrílocuo varios años atrás, cautivando al público con su ingenio y creatividad. Su pasión por el arte le ha llevado a actuar en diversos escenarios, desarrollando un estilo único que combina comedia y enseñanza.
A lo largo de ese tiempo, Blancot ha realizado numerosas presentaciones en iglesias, escuelas y eventos corporativos, estableciéndose como un referente en la ventriloquía educativa. Su dedicación al detalle y la personalización de cada acto han sido clave para su éxito.
«Mi historia con la Ventriloquia empezó el año 2000 cuando vivía en Brasil, fue una oportunidad de empezar a practicar este antiquísimo arte, al que siempre admiré y que me resultaba tanto más difícil que otras destrezas en el universo de las disciplinas artísticas. La técnica de ventriloquia en sí, no la pude conseguir hasta recientes años, pues aunque practicaba mucho, no lograba dejar de mover los músculos faciales mientras me presentaba en público. A tanta insistencia y pese a los impedimentos naturales propios de mi estructura anatómica (eso creía), pude al fin ver con satisfacción, que mi boca ya no se movía, al grado de experimentar esa quietud facial que era resaltada por mis espectadores cuyas felicitaciones apuntaban a elogiar mi técnica de no movimiento de labios.
Hoy estoy iniciando un nuevo periplo por distintos escenarios, fusionando humor, ventriloquia, ilusión y mensaje de valores.